jueves, 21 de febrero de 2013



EL BURRO DESNUDO.

Imagínense una feria- dijo el profesor- una de esas pequeñas ferias que visitan los pueblos pequeños en diciembre. Piensen ahora en los asnos que suelen llevar en exhibición  los feriantes. Todos ellos van cubiertos de guirnaldas, adornos que brillan con el sol, incluso con el tenue sol del invierno de estas tierras, consiguen brillos espectaculares, o, al menos, muy llamativos. Sus colores, los colores de estos ropajes, quiero decir, imitan al oro y a la plata, parecen asnos ricos, asnos alegres. Algunos hasta llevan sombreros, graciosos sombreros que entre sus orejas de burro incluso podría parecer algo semejante a nuestra elegancia y señorío, y que no quedarían mal en cabezas más respetables.
–Aquí se escapó alguna risita de uno de los alumnos del fondo del aula-.
Bien, intenten visualizar ahora a un burro desnudo entre tanto lujo, un único burro tal como su madre, de la misma condición y raza que él, le trajo a este mundo.
Yo les aseguro que el público señalará a ese asno sorprendido. Empezarán a preguntarse entre ellos qué le ocurre a ese animal, si es que está enfermo y dispuesto para sacrificarse, y por qué no se separa a este apestado del resto de la manada… Verán que es el extraño, así lo nombrarán, y sin embargo, queridos alumnos, entre todos los burros, el burro desnudo, es el único natural.  

lunes, 4 de febrero de 2013

TODOS LOS INCOMPLETOS.

INCOMPLETO I

Despiértame y me haré el dormido.
Miénteme y escucharé una verdad.
Recházame y me casaré contigo.


INCOMPLETO II

Rezo al Dios de los ateos
Una oración en tu nombre,
Desde la pila seca de tu bautismo.


INCOMPLETO III

Búscame en los calendarios que no miras
En los relojes que se atrasan
En los teléfonos que quedaron deshinchados.


INCOMPLETO IV

Te sentí al principio,
Como un eco intraducible
Después convertiste
Mi alma en una alarma
Quién sabe si falsa.


INCOMPLETO V

Llegué tarde
Cuando ya no quedaban panes ni peces,
discípulos, ni maestro
Y era imposible el milagro.


INCOMPLETO VI

Cuando cada palabra es un aborto
Y cada movimiento el grito de un mudo
Dime; cuéntame, si hay poesía
Viva o muerta, que lo aguante.


INCOMPLETO VII

Serás
inocente amenaza.
Caerás
Yo no podré  impedirlo.